CAPÍTULO
8
_______
no sabía dónde meterse.
-¡Tom!
-siseó, viendo que se había quedado con los brazos alrededor de ella-.
¡Suéltame!
-¿Por
qué? -inquirió él mirándola-. Ahora que estaba llegando a la parte
interesante...
-Por
lo que me ha dicho Miriam, pensaba que ya habíais llegado a esa parte -dijo
Simone
con los brazos cruzados y enarcando una ceja-. Este es un comportamiento
bochornoso
-los reprendió. Sin embargo, había una sonrisa divertida en sus labios-. Y
tú,
Tom, aprovechándote de la inocencia de _______...
Tom
soltó a la joven y miró a su madre con una sonrisa maliciosa.
-Eso
no es exactamente así -replicó-. Ella estaba más que dispuesta a colaborar.
Y
me ha dicho que fue idea tuya.
Su
madre se sonrojó ligeramente y se frotó la nuca incómoda.
-Um...
bueno, sí -admitió-. No sabía qué otra cosa podíamos hacer. Estaba segura
de
que Miriam intentaría algo esta noche y tengo cierta idea de por qué... Creo
que
está
embarazada.
-Eso
me ha dicho _______ - asintió Tom -. Pero el juego se ha acabado.
_______
y yo nos vamos a casar.
-¡Oh,
_____, cariño, no sabes lo que me alegra oír eso! -exclamó Simone al
instante,
tomándola de la mano sana y sacándola al pasillo para darle un abrazo-. ¡No
podría
encontrar una nuera mejor!
-Pero
yo no... -intentó protestar la joven-. Tom... -dijo mirándolo en un ruego de
que
no bromeara con aquello.
Sin
embargo, Tom parecía hablar en serio.
-Mamá,
empieza a hacer los preparativos y la llevaremos ante el altar antes de
que
pueda reaccionar.
-¡Tom!
-exclamó la joven frunciendo los labios irritada.
-Mañana
te llevaré a la ciudad para comprarte un anillo. ¿Qué te parece si
hacemos
la boda por la Iglesia Metodista? -preguntó mirando a su madre, como si la
opinión
de _______ no contara-.. El reverendo Boland podría celebrar la ceremonia.
-Sí,
sus sermones son maravillosos -respondió Simone ignorando también a la
joven
en su entusiasmo-. Y podríamos hacer el banquete en el Jacobsville. Tienen
unos
salones inmensos. Y le pediré a Shelby Ballenger que me ayude con los
preparativos.
El mes pasado organizó todo para el pase de modas benéfico y resultó un
éxito.
Es increíble que pueda llevar sus labores de voluntariado y la crianza de sus
hijos
al mismo tiempo.
-Me
parece una idea estupenda -aprobó el ranchero-. ¿Y qué me dices de las
invitaciones?
-¿Os
importaría...? -trató de interrumpirlos nuevamente _______.
-¿Podrías
ocuparte tú también de eso, madre? -inquirió Tom sin hacer ningún
caso
a la joven.
-¡También
es mi boda! -exclamó _______ sulfurada, olvidándose por un momento
de
que ni siquiera había dicho que sí-. Yo también puedo ayudar, ¿no?
-Por
supuesto, cariño -asintió Tom-. Tendrás que probarte el vestido
lógicamente.
No puede haber una boda sin vestido de novia. Llévala a la mejor tienda
que
haya en Houston -le dijo a su madre-, y cómprale el vestido más caro que haya.
No
dejes
que salga de la tienda con cualquier cosa. Es demasiado modesta.
-No
lo haré -le prometió Simone-. Ah, nunca imaginé que te vería felizmente
casado,
Tom - suspiró con una sonrisa beatífica.
«¡Pero
es solo para librarse de Miriam!», quería gritar _______, «ni siquiera me
ama,
solo me desea. Hago que se sienta como un hombre de nuevo, ¡pero esa no es
razón
para casarnos!»
Iba
a intentar decírselo, pero Tom estaba cerrando ya la puerta de su
habitación.
-Creo
que será mejor que eche el pestillo... por si acaso -les dijo riéndose-.
Buenas
noches, madre; buenas noches, _______.
-Tom,
espera un momento -balbució la joven-, hay algo que...
Pero
se encontró hablando con la puerta cerrada.
-Sé
que el revanchismo no está bien, pero no puedo evitar sonreír cada vez que
pienso
en cómo le ha salido el tiro por la culata a Miriam -le dijo Simone a _______
mientras
se dirigían por el pasillo a sus dormitorios-. Estaba tan convencida de que
volvería
a tener a Tom comiendo de la palma de su mano con solo chasquear los dedos
-dijo
riéndose-. Se lo tiene bien merecido.
-Pero...
¿No lo notaste a él distinto con ella durante la cena? -murmuró la joven-.
No
sé, daba la impresión de que estuviese volviendo a sentir algo por ella.
Habían
llegado frente al dormitorio de Simone, y se detuvieron.
-Tom
siempre ha sido muy sensible, y compasivo. No creo que la lástima tenga
nada
que ver con el amor -le dijo la mujer-. Y respecto a la boda... -añadió
adivinando
los
temores de ______-, puedo asegurarte que Tom no se casaría contigo solo para
echar
a Miriam de aquí - se quedó mirándola un instante, como si quisiera añadir algo
más,
pero se encogió de hombros y esbozó una media sonrisa-. Bueno, que duermas
bien,
querida, y... felicidades.
Simone
apenas se había dado la vuelta cuando _______ la detuvo por el brazo.
-No
hicimos nada. No sé que te habrá dicho Miriam, pero no...
No
quería que Simone pensara que era una desvergonzada. La mujer le dio unas
palmaditas
amables en la mejilla.
-______,
te conozco a ti y conozco a mi hijo. No tienes que darme explicaciones de
ningún
tipo. Buenas noches- y entró en el dormitorio cerrando la puerta tras de sí.
_______
se quedó allí parada un instante, y tras dejar escapar un suspiro, siguió
por
el pasillo hacia su habitación. Sin embargo, al pasar por delante de la de
Miriam, la
puerta
se abrió. Debía haber imaginado que estaría esperándola. La modelo tenía los
ojos
enrojecidos. Obviamente había estado llorando. La joven se preguntó si habrían
sido
lágrimas de celos o de impotencia.
-Bruja...
-masculló Miriam al verla-. ¡Es mío! ¡No renunciaré a él sin luchar!
-Admite
la derrota, Miriam -le dijo _______ sin perder la calma-. Tom y yo
vamos
a casarnos.
-¡No!,
¡no se casará contigo! ¡Tom me ama a mí! ¡Siempre ha sido a mí a quien ha
amado!
De ti solo desea tu cuerpo -dijo con puro veneno en la voz-. Para él eres la
novedad,
pero pronto se cansará de ti, antes incluso de llevarte al altar.
-Siento
decirte que ya estamos haciendo los preparativos de la boda.
-¡Te
digo que no se casará contigo! -aulló Miriam como un gato rabioso-. Solo se
divorció
de mí porque le fui infiel.
-¿Te
parece poco? -inquirió _______ con sarcasmo. Estaba temblando por
dentro,
pero no iba a dejarse amilanar-. Heriste su orgullo.
-¿Y
cómo crees que me sentí yo teniendo que oírle hablar de ti a todas horas
desde
que nos casamos? -explotó Miriam-. _______ por aquí... ______ por allá. ¡La
familia
entera me refregaba por la cara lo maravillosa que eras! Era como si no
existiera
nadie más, y me comparaban contigo todo el tiempo. ¡Te odié desde el
principio
porque Tom te deseaba! -los ojos se le llenaron de lágrimas y cuando volvió
a
hablar era en sollozos-. ¡Imagínate! -exclamó riéndose con crueldad-. Yo tenía
experiencia,
era hermosa, sofisticada... pero eras tú a quien él deseaba, era tu nombre
el
que gemía cuando hacíamos el amor... -se apoyó en la pared llorando
desconsoladamente.
_______
se había quedado boquiabierta. .
-¿«Qué»?
-musitó incrédula en un hilo de voz.
-Y
cuando lo acusé de usarme como un sustituto tuyo, ya no fue capaz de volver a
hacerme
el amor -confesó Miriam-. Estaba obsesionado con tu cuerpo, y esa es la
razón
por la que te ha prometido casarse contigo, porque quiere tenerte... a
cualquier
precio.
Pero, en cuanto haya satisfecho su deseo, te dejará como un niño deja un
juguete
que ya no le divierte. Y entonces lo recuperaré. Porque me amaba a mí, era a
mí
a quien amaba -insistió-. Me amaba pero no con seguía que me deseara. ¡Maldita
seas,
_______! ¡Maldita seas! Si tú no hubieras existido no habría mirado a otra
mujer
más
que a mí.
La
joven era incapaz de pronunciar palabra, y se quedó en estado casi catatónico
cuando
Miriam le dio la espalda, entró en su habitación y cerró la puerta con
violencia.
______
llegó, sin saber muy bien cómo, a su propio dormitorio, encendió la luz,
cerró
la puerta muy despacio, y se dejó caer boca arriba sobre la cama, mirando el
techo
confundida.
¿Habría
dicho Miriam la verdad? ¿Era posible que un hombre amara a una mujer
y
deseara a otra? Ella sabía tan poco del amor, de las relaciones entre hombres y
mujeres...
Sin embargo, aquella noche no le había quedado duda de que Tom la
deseaba.
Tal vez el deseo no era la mejor base para el matrimonio, pero ella lo amaba
con
toda su alma, y tal vez lograría, con el tiempo que él la quisiera también. No
era
tan
hermosa como Miriam, pero Tom le había dicho en una ocasión que tenía
cualidades
mucho más importantes.
Tenía
la cabeza llena de dudas e inquietudes, pero, finalmente, aunque no fue
hasta
bien entrada la madrugada, el sueño la arrastró.
A
la luz del día, cuando ______ se despertó, las cosas no parecían tan terribles
como
la noche anterior. Tenía que mostrar más confianza en sí misma, se dijo. Tal
vez
con
un nuevo look... Quizá si intentara parecerse a Miriam... Sí, iba a usar las
tácticas
de
Miriam contra ella.
Se
puso su vestido más bonito: de algodón verde claro, cuerpo entallado, y falda
con
vuelo. Después se calzó unos zapatos de tacón, se recogió el cabello, y se maquilló
más
que de costumbre. Tenía también un par de pendientes algo grandes en
comparación
con las pequeñas perlas que solía llevar, pero decidió que sería un cambio
interesante.
Finalmente comprobó el efecto general en el espejo y sonrió satisfecha.
Si
lo que quería Tom era una mujer sofisticada, lo sería.
Bajó
las escaleras con la mayor elegancia posible. Si no fuera por la escayola, se
dijo,
incluso tendría un aspecto verdaderamente seductor. Cuando entró en el
comedor,
Tom y Miriam estaban sentados ya a la mesa, mientras Simone y Betty Ann
iban
y venían de la cocina, disponiendo platos y fuentes.
Miriam
y Tom parecían estar muy metidos en una conversación, y no una
conversación
hostil, lo que parecía, sino amistosa. Tom tenía una sonrisa amable en
los
labios, y Miriam estaba escuchándolo con atención. Estaba muy distinta aquella
mañana:
se había trenzado el largo cabello, llevaba puesta una camiseta y unos
vaqueros,
y no se había maquillado. «¡Vaya cambio!», pensó ______ sintiendo deseos
de
tirarse de los pelos. Parecían cada una el opuesto de sí mismas.
Tom
alzó la cabeza en ese momento, y la miró con el ceño fruncido, como si no
le
gustase lo que estaba viendo.
-Buenos
días a todos -soltó ______ con una alegría que no sentía. Se inclinó
sobre
Tom y lo besó brevemente en los labios-. ¿Cómo estás? ¿Y cómo estás tú en
esta
espléndida mañana, Miriam?
Miriam
farfulló un saludó y le lanzó una mirada de odio antes de bajar la vista a
su
taza de café.
_______
se sentó con coquetería y comenzó a servirse el desayuno.
-Tom,
he pensado que, como me sugeriste, iré hoy con tu madre a Houston a
buscar
el vestido de novia -le dijo-. Quiero algo que sea realmente exquisito.
Tom
la miró con los ojos entornados. De pronto imágenes del pasado pasaron en
tropel
por su mente, imágenes de Miriam el día que se habían comprometido. _______
incluso
le recordaba a ella en ese momento, tan sofisticada y despreocupada. ¿Se
habría
equivocado con ella? ¿Habría empezado a darle importancia al dinero ante el
temor
de no poder retomar su carrera? ¿O estaría quizá intentando competir con
Miriam,
tratando de imitarla? Si era así, estaba tomando un camino equivocado.
¿Acaso
no sabía que no quería un clon de Miriam? Quizás no había sido una buena idea
sugerir
lo del matrimonio. En un principio lo hacía por librarse de su ex esposa, pero
estaba
empezando a tener la sensación de que estaba cayendo en la misma trampa.
Simone
entró en ese momento en el comedor con un plató de galletas en la mano y
un
bote de mermelada casera en la otra. Al ver a _______, se quedó patidifusa, con
ambas
cosas en el aire.
-______,
querida... qué... um... qué distinta estás esta mañana.
-¿Te
gusta el cambio? -inquirió la joven con una sonrisa-. Quería probar algo
nuevo.
Oh, por cierto, Simone, estaba diciéndole a Tom que hoy podríamos ir a buscar
el
vestido si tú no tienes inconveniente en acompañarme.
-Bueno,
claro que no me importa, pero...
-No
te preocupes, Simone -intervino Miriam inesperadamente-. Marchaos, yo me
quedaré
y ayudaré a Betty Ann si necesita algo. Y así tampoco dejaremos solo a Tom
-añadió
dirigiendo una sonrisa a este.
Él
no dijo nada, ocupada como estaba aún su mente en procesar el radical cambio
de
______. De hecho, no dirigió la palabra a la joven durante todo el desayuno, y
_______
comenzó a sentirse bastante inquieta. ¿Por qué se comportaba Tom así de
repente?
Era extraño que cuando llegara lo hubiera hallado hablando tranquilamente
con
Miriam, y parecía haberse puesto muy tenso cuando ella le mencionó el traje de
novia.
¿Se estaría arrepintiendo? ¿No querría casarse con ella después de todo?
De
pronto, Tom se levantó y se disculpó diciendo que tenía mucho que hacer,
pero
antes de que pudiera llegar a la puerta, Miriam se había levantado y había ido
tras
él.
-Espera
un segundo, Tom -lo llamó, aprovechando la oportunidad-. Necesito
preguntarte
algo.
Y
se colgó de su brazo y salieron juntos.
-¡Qué
buen modo de empezar la mañana! -exclamó _______ con ironía cuando
Simone
y ella se quedaron solas.
La
mujer le dio unas palmaditas de ánimo en la mano.
-No
te preocupes tanto, chiquilla. Ve a por un abrigo y nos marcharemos
enseguida.
Voy a darle unas instrucciones a Betty Ann para el almuerzo y en un minuto
estaré
contigo.
Cuando
la joven bajó las escaleras con el abrigo ya puesto, el teléfono empezó a
sonar,
y Simone le pidió desde la cocina que lo contestara.
-Residencia
de los Kaulitz, ¿dígame? -dijo _______ levantando el auricular.
-¿Cómo
estás, _______?
La
joven se notó temblar por dentro. Era su padre.
-Estoy
mucho mejor, gracias -respondió con aspereza.
-¿Y
la mano?
-No
lo sabré hasta que no me quiten la escayola.
-Confío
en que tuvieras el buen juicio de pedir que te viera un especialista
-apuntó
él al cabo de un minuto.
-Sí,
me vio un especialista -contestó ella como un autómata. ¿Por qué siempre que
hablaba
con su padre se sentía como si volviera a ser una niña de diez años?-. Me
dijeron
que había bastantes probabilidades de que pudiera volver a usarla con
normalidad.
-Tu
anfitrión ha hecho que un juez me impida retirar dinero de la cuenta
conjunta
-dijo su padre de pronto en un tono venenoso-. No ha sido muy amable por tu
parte,
_______. Sabes que no tengo de qué vivir.
La
joven se mordió el labio.
-Yo...
Lo sé, pero...
-Tendrás
que mandarme un cheque -continuó su padre sin dejada explicarse-. No
puedo
abusar de la amabilidad de mi hermano. Necesitaré al menos quinientos dólares
para
írmelas apañando. Por suerte está el dinero del seguro. Y quiero que me llames
en
cuanto
te hayan quitado la escayola y te haya visto el especialista.
La
joven se quedó dudando. Quería decirle que iba a casarse con Tom, pero no
fue
capaz de pronunciar las palabras. Era increíble hasta qué punto la intimidaba,
incluso
ahora que ya no era una niña. Seguramente era una reacción inconsciente,
después
de haber pasado toda su vida controlada por él.
-Lo...
lo haré -murmuró.
-No
te olvides de enviarme el cheque. Ya sabes la dirección de tu tío Frank -le
recordó
su padre. Y colgó.
La
joven se había quedado mirando el auricular con la mirada vacía. Aquello era
todo.
Ni una palabra afectuosa, ni de consuelo por lo que pudiera pasar...
Simone
y _______ recorrieron las tiendas de trajes de novia más exclusivas
aquella
mañana hasta que dieron con el vestido perfecto. Parecía sacado de un sueño, y
a
_______ le quedaba como un guante.
Podía
haber sido un día perfecto, se dijo _______, si no hubiera sido por la
extraña
actitud de Tom durante el desayuno. Tal vez en el momento menos pensado
cambiara
de opinión y cancelara el enlace, pensó con pesimismo. Frunció el entrecejo
mientras
observaba cómo la dependienta guardaba el traje con cuidado en una caja.
-Es
una verdadera suerte que no tengan que hacer le ningún arreglo. Dicen que es
un
buen augurio, ¿sabes? -le dijo Simone sonriente.
-Creo
que me hará falta - farfulló _______ con una débil sonrisa.
La
madre de Tom le dirigió una mirada curiosa tras entregar la tarjeta de
crédito
a la dependienta, pero hasta que no estuvieron en el coche, no le preguntó qué
le
ocurría.
-No
es nada -murmuró la joven-. Es solo que... Tom estaba tan distante esta mañana.
-Cosa
de Miriam, sin duda -contestó Simone torciendo el gesto-. Tom ha estado
tratándola
con excesiva amabilidad desde ayer y eso seguramente le ha dado
esperanzas.
No la subestimes. No se dará por vencida tan fácilmente.
-No
lo hago -le aseguró _______. Se quedó callada un momento, y decidió
hablarle
de la otra cosa que la había estado preocupando toda la mañana-. Hoy, antes
de
irnos, esa llamada... era mi padre. Me ha pedido que le mande un cheque. Sé que
Tom
se enfadará conmigo si lo hago pero... al fin y al cabo sigue siendo mi padre.
-Lo
comprendo, querida. Sé que debe ser muy difícil para ti.
-Debería
haber pagado el vestido -musitó _______ bajando la vista-. Me sentiría
fatal
si Tom cancelara la boda y el gasto supusiera un problema para vuestro
presupuesto.
Era realmente caro.
-Escucha,
cariño, sabes que gracias a Dios no tenemos problemas financieros, y
además
fue idea de Tom. Él quería que tuvieras un traje de boda de firma.
-Pero...
¿y si cambia de idea? -insistió _______-. Miriam y él parecían estar
entendiéndose
muy bien esta mañana -mumuró sintiéndose fatal.
Simone
dejó escapar un suspiro.
-_______,
te aseguro que a veces me encantaría poder saber qué pasa por la mente
de
mi hijo mayor, pero estoy segura de que no es tan tonto como para dejar que esa
arpía
lo embauque otra vez.
-Miriam
dijo que Tom se sentía atraído por mí cuando se casó con ella -dijo la
joven
de repente, como si aquello la hubiera estado quemando por dentro-. Me acusó
de
arruinar su matrimonio.
-Tom
siempre se ha sentido atraído por ti -dijo Simone, sorprendiéndola-.
Debería
haberse casado contigo. Así tu padre no habría podido seguir manejándote a
su
antojo. Nunca fue feliz con Miriam, y yo siempre tuve la impresión de que para
él
era
un sustituto tuyo, un pobre sustituto. Imagino que Miriam se daría cuenta, y
ese
fue
el motivo por el cual fracasó su relación.
-Pero
desear a una persona no es lo mismo que amarla -insistió _______
tercamente-.
Tal vez no sea una mujer sofisticada, pero eso sí lo sé.
-Pues
a mí me parece que con ese vestido y el maquillaje estás realmente
sofisticada
-la animó Simone con una sonrisa-. Y Tom se dio cuenta del cambio, desde
luego
-añadió maliciosa.
-¿Tú
crees? -inquirió _______ no muy convencida-. A mí me dio la impresión de
que
estaba más pendiente de Miriam que de mí.
-Oh,
bueno, no le des demasiada importancia a eso. Los hombres se comportan de
un
modo extraño en cuanto se habla de matrimonio. Incluso cuando lo han propuesto
ellos
-la tranquilizó la mujer-. Y, ahora, deja de preocuparte: Tom sabe lo que está
haciendo.
¿De
verdad lo sabría?, se preguntó _______. ¿No estaría ayudándolo a cometer
un
error aún mayor que el que había cometido cuatro años atrás?
Cuando
llegaron al rancho y entraron en la casa, encontraron a Betty Ann
bajando
las escaleras con una bandeja.
-¿De
dónde vienes con esa bandeja a la hora que es? -inquirió la señora
Kaulitz.
-El
señorito Tom se cayó de un caballo, señora -contestó la mujer.
-¡Dios
mío! ¿Está bien?
-Sí,
señora. Parece que solo ha sido un susto, una leve contusión cerebral que lo
dejó
sin sentido unos minutos. Pedimos una ambulancia y «ella» se fue con él al
hospital
-dijo sacudiendo la cabeza en dirección al piso de arriba-. Tenían que haberla
visto,
agarrándole la mano y gimoteando... Debería ser actriz en vez de modelo...
Cuando
regresaron lo acostamos en su habitación, y allí está, con ella revoloteando a
su
alrededor pendiente de lo más mínimo que necesite. Me estaba volviendo loca:
«Betty
Ann, traéle esto a Tom», «Betty Ann, sube otra jarra de agua»... -dijo
remedándola-.
No sé qué le habrá estado diciendo esa bruja -añadió mirando
furtivamente
a la joven -, pero el señorito Tom me dijo muy enfadado que subiera a
verlo
la señorita ________ en cuanto viniera.
Simone
y ella subieron las escaleras, y encontraron en efecto a Tom echado en
la
cama, con una pequeña brecha en la cabeza donde le habían dado puntos de
sutura.
Estaba
vestido, y Miriam se había sentado a su lado.
-Vaya,
de modo que al fin habéis vuelto -comenzó Tom mirando fijamente a
_______,
y en un tono acusador-. Espero que hayas disfrutado de tus compras.
-Hemos
ido a comprar el vestido, tal y como tú dijiste -se defendió la joven.
-Tom,
¿qué es lo que ha ocurrido? -intervino Simone.
-Estaba
ayudando a Randy a domar un caballo, y me tiró. Al caer me di un golpe
en
la cabeza con la valla. No ha sido nada.
-Nada
excepto una contusión cerebral -puntualizó su madre aún algo preocupada.
-¿Y?
Parece que a nadie excepto a Miriam le importó -le espetó Tom.
Su
madre y _______ lo miraron sin comprender.
-Bueno,
veo que estamos de mal humor -dijo Simone mirándolo con los brazos
cruzados-.
Bien, me voy a ayudar a Betty Ann. ¿Vienes, Miriam? -la llamó, mirándola
enfáticamente.
-Oh,
no, me quedaré aquí haciéndole compañía a Tom-dijo Miriam, sonriendo y
tomando
afectuosamente la mano de su ex marido-. No podemos dejarlo solo después
del
mal trago que ha pasado.
Simone
meneó la cabeza, puso los ojos en blanco y salió de la habitación. _______
no
sabía qué hacer. Por el modo en que la estaba mirando Tom, sentía deseos de
irse
a
mil kilómetros de él, y no de quedarse.
-¿T...
te ha llamado mi padre? -balbució.
-No,
no me ha llamado -contestó él bruscamente-. Tráeme una cerveza, ¿quieres,
Miriam?
La
modelo lo miró con un mohín, pero se marchó, dirigiendo una sonrisa malévola
a
_______, ante la perspectiva de que fueran a tener una pelea.
-Gracias
por preocuparte por mí -dijo Tom con frialdad una vez se hubo
marchado-.
Es maravilloso saber que no te importó nada que hubiese podido partirme
la
cabeza.
_______
no sabía de qué estaba hablando.
-Al
menos podrías habérselo dicho a mi madre -continuó él. Se incorporó un poco,
pero,
al hacerlo, apretó los dientes, dolorido, y se llevó una mano a la frente.
______
hizo
ademán de acercarse, pero él la detuvo extendiendo el brazo-. No te me
acerques.
Tus atenciones llegan demasiado tarde. Por suerte Miriam estaba aquí, y se
ha
ocupado de mí.
-Tom,
no entiendo de qué me estás acusando -le espetó ______ exasperada.
-Hubo
una llamada antes de salir del rancho, ¿no es cierto? Betty Ann me ha
dicho
que la contestaste tú.
-Sí,
Y es verdad, ¿pero qué...?
-Miriam
te dijo que yo estaba herido y que necesitaba que mi madre me llevara al
hospital,
pero tú no le dijiste nada -la acusó mirándola irritado-, ni una palabra.
¿Estabas
vengándote porque esta mañana no te dediqué suficiente atención?
-Tom,
Miriam no me llamó -le contestó ______ sin creer lo que estaba
oyendo-.
¡Yo no sabía que estabas herido!
-Acabas
de admitir que contestaste la llamada repuso él furioso-. Jamás debí
divorciarme
de Miriam. Al menos cuando las cosas se ponen mal ella se preocupa, no
como
tú. Espero que ese maldito vestido se pueda devolver, porque después de esto no
me
casaré contigo ni aunque me pagaran por hacerlo. Y ahora sal de mi habitación.
-Pero,
Tom... -musitó ella horrorizada de que pudiera creerla capaz de un
comportamiento
tan cruel.
-Solo
te traje aquí porque sentía lástima de ti -dijo Tom mirándola con
frialdad-.
Te deseaba, sí, pero el matrimonio es un precio demasiado alto solo para
tener
a una virgen mercenaria como tú con una caja registradora por corazón. Ahora
me
doy cuenta de lo idiota que he sido, que tú solo estabas interesada en tener
una
seguridad...
para ti... ¡y probablemente también para tu maldito padre!, ¿no es verdad?
-antes
de que ______ pudiera defenderse, Tom se levantó de la cama y señaló la
puerta
furioso-. ¡He dicho que salgas! ¡No quiero volver a verte!
-Si
eso es lo que piensas de mí, que soy una mercenaria, me iré -contestó
______
temblando por el dolor y la furia-. Al menos ahora sé lo que sientes de
verdad
por mí: solo lástima y deseo.
Los
ojos de Tom relampagueaban de ira.
-Pues
yo ahora sé cómo eres en realidad: exactamente igual a Miriam, dispuesta
a
sacar el máximo partido que puedas obtener. ¡Hasta tu aspecto me recuerda ahora
a
ella!
De
modo que se trataba de eso... Demasiado tarde, la joven se dio cuenta de lo
que
debía haber pensado de su repentino cambio de apariencia y su interés por
comprar
un vestido caro, cuando su ex mujer lo había utilizado solo por su fortuna.
-Escucha,
Tom, tú no lo entiendes... -comenzó.
-Ya
lo creo que lo entiendo -repuso él acalorado. La herida de la cabeza le daba
punzadas,
y sabía que estaba siendo irrazonable, pero la ira no le dejaba pensar con
claridad-.
¡Sal de aquí de una vez!
_______
no aguantó más, se marchó corriendo de la habitación, con la vista tan
nublada
por las lágrimas que casi tropezó con Miriam, que regresaba en ese momento
con
una cínica sonrisa triunfal. Aquello irritó sobremanera a la joven.
-Felicidades
-le dijo con odio-, ya has conseguido lo que querías. Solo espero que
la
conciencia no te impida disfrutar de tu victoria... si es que la tienes.
La
impertinente sonrisa se borró del rostro de la modelo.
-Ya
te dije que era mío.
-No,
no lo es, y nunca lo ha sido -replicó _______ limpiándose furiosa las lágrimas
-.
Tampoco ha sido nunca mío, ¡pero yo al menos lo amaba! Tú solo lo querías por
su
dinero.
Lo oí una vez de tus propios labios, antes de que os casarais. Fue tu ego lo
que
hirió.
Era el único hombre que se te resistía y eso te volvía loca. Ahora vas a
recuperarlo,
sí, pero sigues sin amarlo, y además vas a engañarlo con ese hijo que
esperas.
Miriam
se había puesto lívida.
-¿Creías
que no se nos ocurriría? -le dijo _______ sin amilanarse-. ¿Qué es lo que
vas
a hacer?, ¿llevarlo hasta el altar y hacer creer a todos que es suyo? No tienes
corazón.
Lo único que conseguirás es destruirlo del todo. ¿Es eso lo que pretendes?
Hace
años casi mataste su alma. ¿Has vuelto para acabar el trabajo?
-¡Necesito
a alguien, eso es todo! -admitió Miriam al fin.
-¿Y
por qué no le exiges responsabilidades al padre? -preguntó _______.
-Mi
hijo no es asunto tuyo. Y Tom tampoco lo es. Si te amara, nunca habría
creído
que lo ignoraste cuando estaba herido.
_______
la miró dolida.
-Eso
ya lo sé -murmuró-. Es la única razón por la que me iré. Si creyera que le
importo
me quedaría y pelearía por él, pero, viendo que es a ti a quien quiere, me
retiraré
en silencio -dejó escapar una risa amarga-. No será la primera vez. Ya lo hice
hace
cuatro años, y mira lo feliz que lo hiciste.
Miriam
contrajo el rostro.
-Esta
vez podría ser diferente.
-Podría...
pero no lo será, porque tú no lo amas -dijo _______.
Y
se fue a su habitación, sintiendo náuseas. Era como si la historia se repitiera
otra
vez.
La
caja con el vestido de novia estaba sobre la cama. ______ la puso sobre una
silla,
se dejó caer sobre el colchón, y rompió a llorar amargamente.
Simone
llamó a su puerta, pero la joven le dijo que le dolía la cabeza, y pasó el
resto
de la tarde allí, negándose incluso a cenar. No creía que pudiera soportar ver
otra
vez la expresión jactanciosa de Miriam, y no tenía fuerzas para volver a
discutir
con
Tom. Sabía, por experiencia, que cuando tomaba una decisión no había quien lo
hiciera
cambiar de parecer. Se marcharía por la mañana.
Miriam
al fin se había marchado a su dormitorio, vencida por el sueño, y Simone
aprovechó
para ir a hablar con su hijo mayor.
-¿Se
puede saber lo que te ocurre, Tom? ¿Por qué le gritabas de ese modo a
_______?
-Miriam
llamó a casa antes de que os marcharais para decirte que te necesitaba
para
llevarme al hospital -le dijo él ásperamente-, pero _______ ni se molestó en
hacerlo.
Parece que vuestro viaje de compras era más importante que el que yo
pudiera
estar herido.
Simone
lo miró boquiabierta.
-¿De
qué diablos estás hablando? Solo hubo una llamada, y fue del padre de
_______.
-¿Es
eso lo que ella te ha dicho? -dijo Tom soltando una risotada -. ¿Cómo
puedes
saber que era él?
Simone
se acercó a la cama. La expresión de su rostro era seria y llena de
reproche
hacia él.
-Yo
creía que querías a ______, Tom -dijo-. Esperaba que esta vez serías
capaz
de ver que, debajo del brillo exterior que irradia Miriam, no hay más que una
mujer
fría y egoísta. Pero tal vez sea la clase de mujer que te guste, ya que parece
que
eres tan incapaz de amar como ella.
-¿Cómo
dices? -inquirió Tom enarcando las cejas exasperado.
-Ya
me has oído. Yo no necesito pruebas de que _______ no miente. No sería
capaz
de pasar de largo por delante de un animal herido, mucho menos de una persona.
La
creo porque la conozco y la quiero como a una hija -añadió mirándolo con
dureza-. El
amor
y la confianza son dos caras de una misma moneda, Tom. Si crees a _______
capaz
de algo así de despiadado, te sugiero que vuelvas a ponerle el anillo a Miriam
en
el
dedo, porque en ese caso creo que sois tal para cual y os merecéis el uno al
otro.
Giró
sobre sus talones y salió de la habitación.
Tom,
enfurecido, tiró contra la puerta cerrada una servilleta que se había
quedado
en la mesilla. Se sentía confuso, pero su madre no tenía derecho a decirle
esas
cosas. ¿Por qué iba a mentir Miriam acerca de una llamada cuando sabía que él
podía
llamar a la compañía telefónica para comprobarlo? Además, los últimos días la
había
encontrado muy cambiada, más cariñosa y cercana. De hecho, le agradaba su
compañía.
Habían tenido una charla en la que ella le había confesado que se había
enamorado
de un hombre en el Caribe. El la había intentado animar a que regresara y le
diera
una oportunidad, y ella había sonreído y le había dado las gracias, diciéndole
que
tal
vez lo hiciera. ¿No demostraba eso que ya no estaba interesada en él?, ¿qué
quizá
su
idea de reconciliación había sido solo quedar como amigos en vez de cómo
enemigos?
¿O,
por el contrario, sería posible que todo aquello no fuese más que una argucia
de
la modelo para confundirlo y volver a ganarse su confianza? ¿Podría ser que
_______
fuera inocente como decía su madre? Si eso fuera cierto, entonces lo había
echado
todo a perder... otra vez. Tom gimió lleno de frustración. Había sido ese
vestido
que se había puesto, y el maquillaje, y lo banal que había parecido, hablando
de
comprar
un vestido exquisito...
La
cabeza le daba vueltas. Se tumbó y cerró los ojos. Pensaría en aquello por la
mañana,
cuando no se sintiera como si le estuvieran taladrando el cerebro y pudiera
razonar
con claridad. Entonces, decidiría qué iba a ser de su relación con _______, si
es
que aún tenía la posibilidad de un futuro con ella.
CAPÍTULO
9
A
la mañana siguiente, unas voces alegres despertaron a ______, y al cabo de
unos
instantes, mientras se incorporaba Y se frotaba los ojos soñolienta, llamaron a
la
puerta
y entró Mary sonriente. Estaba muy morena y parecía que las vacaciones le
habían
sentado realmente bien.
-¡Hola!
-la saludó riendo y yendo a abrazarla. Puso en sus manos una bolsa llena de
souvenirs-.
Son todos para ti. Hay un par de camisetas, y collares de coral, y
postales...
¿Me has echado de menos?
-Oh,
Mary, ya lo creo que sí -asintió _______ con un suspiro, abrazándola
también.
Mary era su mejor amiga, la única amiga de verdad que tenía-. Las cosas aquí
se
están poniendo muy complicadas.
-Pues
yo he oído que Tom y tú vais a casaros -la picó su amiga con una sonrisa
maliciosa.
El
rostro de _______ se ensombreció.
-Sí,
bueno, íbamos. La boda se ha cancelado.
-¡Pero
si Simone me ha dicho que incluso habíais comprado el vestido! -replicó
Mary.
_______
se encogió de hombros.
-Tom
rompió el compromiso anoche. Quiere volver con Miriam.
-¿Que
quiere «qué»? -inquirió Mary abriendo los ojos como platos.
-Quiere
volver con Miriam -repitió _______ en voz queda-. Ha cambiado, o eso
dice
él. Parece que en los dos últimos días se han empezado a entender muy bien
-añadió.
Lo cual era extraño, pensó para sí, porque lo mismo les había ocurrido a Tom
y
a ella-. Me marcho -le anunció a Mary-. Sé que acabas de llegar de vuestro
viaje,
pero,
¿te importaría llevarme a Jacobsville un poco más tarde?
Mary
estuvo a punto de negarse, porque le parecía que esa repentina huida no
era
la solución, pero la mirada apagada en los ojos de su amiga le dijo que no
tenía caso
que
siguiera allí. No sabía qué había ocurrido, pero parecía terriblemente herida.
-Claro
-asintió esbozando una sonrisa amable-. ¿Sabe Tom que te marchas?
-Todavía
no -murmuró ______-. Y tampoco estoy segura de querer decírselo.
Ayer
lo tiró un caballo y se dio un golpe en la cabeza. No creo que le convenga
tener
ahora
una discusión conmigo.
-Pero,
¿está bien? -inquirió Mary.
-Sí,
no fue nada grave. Además, tiene a Miriam para cuidarlo. Dice que ella es la
única
que se preocupa por él.
Mary
sabía que aquella no era toda la historia, pero le pareció que no era el
momento
de atosigar a su amiga a preguntas.
-Te
dejaré que te vistas y hagas la maleta. Supongo que no querrás que se lo diga
a
nadie.
-No,
por favor.
-De
acuerdo. Baja cuando estés lista.
Cuando
Mary se hubo marchado, _______ se vistió, guardó en la maleta las pocas
cosas
que tenía y, tras echar desde la puerta un último vistazo al dormitorio en el
que
había
sido a la vez tan desdichada y tan feliz, salió y cerró en silencio.
A
pesar de lo que le había dicho a Mary, finalmente había decidido que no podía
irse
sin despedirse de Tom, aunque la verdadera razón era que albergaba aún una
pequeña
esperanza de que hubiera cambiado de opinión.
En
ese preciso momento, mientras ______ se había estado preparando para
marcharse,
Tom había estado teniendo una charla con Miriam. Él le había pedido que
le
dijera la verdad, y ella había confesado finalmente. Lo cierto era que le había
remordido
la conciencia desde la conversación que tuviera con _______ la noche
anterior.
-Lo
siento, Tom, no debí hacerlo -murmuró avergonzada-. La verdad es que he
estado
pensando mucho. Tú te has comportado de un modo muy distinto conmigo, y de
algún
modo he visto cómo podrían haber sido las cosas entre nosotros si me hubieras
amado
cuando nos casamos. Yo sentía que no podía competir cuando tenías a _______
en
tu corazón, y por eso me vengué refugiándome en los brazos de otros hombres
–confesó
mirándolo insegura -. Debiste casarte con ella. Lamento mucho habértelo
hecho
pasar tan mal. Y también estoy arrepentida por la mentira que te conté ayer.
Tom
sintió como si se le hubiera llenado el estómago de plomo. Las duras
palabras
que le había gritado a _______ la noche anterior volvieron a su mente en ese
momento.
-Dios
mío... -murmuró tapándose el rostro con las manos-. Las cosas de las
que
la acusé... Incluso cancelé la boda -dijo levantando desesperado la cabeza
hacia Miriam.
-Ella
te perdonará - trató de animarlo la modelo, sintiéndose fatal por el daño
que
había causado-. Estoy segura de que siente por ti lo mismo que tú sientes por
ella
-extendió
la mano y le acarició la mejilla-. Yo estoy muy enamorada de Jared, el
hombre
al que conocí en el Caribe -suspiró-, pero salí huyendo porque no creí que
quisiera
a nuestro bebé, pero ahora no estoy segura de ello. Al menos debería darle el
beneficio
de la duda, ¿verdad? Anoche no pude dormir pensando en él. Creo que lo
llamaré
esta mañana, y veremos qué ocurre.
-Tal
vez descubras que él desea ese hijo tanto como tú -apuntó Tom
sonriendo-.
Me alegro de que vayamos a separamos como amigos.
-Yo
también -asintió ella-. Aunque no me lo merezco, después de lo que te he
hecho
pasar.
-Bueno,
lo pasado, pasado está -dijo él.
-Será
mejor que vaya a hacer esa llamada -murmuró Miriam-. Gracias, Tom...
por
todo. De verdad que siento todo lo que te he hecho. Te mereces algo mucho mejor
que
lo que yo te di -alzó el rostro hacia el de él, y lo besó con ternura.
El
beso solo duró un instante, y fue un beso de despedida, de perdón, entre dos
personas
que una vez fueron marido y mujer, pero a ______, que lo observó al
acercarse
a la puerta, le pareció algo muy distinto, un beso de verdadero amor, y
sintió
como si una garra le estrujase el corazón. Se había puesto lívida. Aquello lo
confirmaba.
Era Miriam a quien Tom amaba. No tenía sentido albergar esperanzas.
Se
habían reconciliado, y volverían a casarse. Miriam había ganado.
La
joven se apartó de la puerta, sonrió con amargura, y avanzó con paso rápido
por
el pasillo, confiando en que no la hubiesen oído. Al llegar a la escalera, se
tropezó
con
Simone.
-Subía
a ver a Tom para... -comenzó la mujer, quedándose callada al ver la
maleta
de _______.
-Mary
va a llevarme a la ciudad -le dijo la joven con la voz algo quebrada-. Y, si
yo
fuera tú, no molestaría a Tom ahora mismo, está muy ocupado con Miriam...
-¡Por
todos los santos! -exclamó Simone lanzando los brazos al aire exasperada-.
Si
lograra que atendiera a razones...
-Está
enamorado de ella, Simone -le dijo _______-. No es algo que se pueda
evitar.
Anoche me dijo que solo se ha ocupado de mí después del accidente por
lástima.
Puede que me deseara, pero es a Miriam a quien ama. Lo nuestro nunca habría
funcionado.
-Oh,
cariño... -murmuró la mujer, sintiendo que se le rompía el corazón. La abrazó
con
cariño-. Ya sabes que siempre tendrás la puerta abierta.
-Gracias
-dijo _______ conmovida-. Puedes darle el vestido a Miriam, para
cuando
ella y Tom vuelvan a casarse. Con hacerle un par de arreglos le estará bien.
-¡Déjate
de vestidos ahora, chiquilla! ¿Dónde piensas ir?
-De
momento me alojaré en un motel, y cuando esté instalada llamaré a mi padre.
No
te preocupes por mí, Simone, gracias a la intervención de Tom aún tengo algo de
dinero
en mi cuenta. No me moriré de hambre -la tranquilizó-. Gracias por todo lo que
habéis
hecho por mí. Nunca os olvidaré.
-Nosotros
a ti tampoco, cariño -murmuró Simone -. Llámanos pronto.
-Lo
haré -mintió ______ con una sonrisa triste. Eso era lo último que pensaba
hacer,
por el bien de Tom.
Terminó
de bajar las escaleras y salió fuera con Mary, despidiéndose de Betty
Ann
y de un sorprendido Matt, que no hacía más que preguntar «pero, ¿por qué te vas
ya?»,
por mucho que su esposa le dijera que ya se lo explicaría después.
Entretanto,
Miriam seguía en la habitación de Tom.
-¿Quieres
que bajemos y le expliquemos todo a tu madre y a los demás? -inquirió
ella
contrayendo el rostro-. Me temo que cuando acabe de hablar me arrojaran de
cabeza
fuera de la casa, pero tienen que saber la verdad.
-Pues
yo me temo que será mi cabeza la que esté en peligro -dijo Tom-. No,
déjalo,
yo se lo explicaré. Tú ve a hacer esa llamada.
-Gracias,
Tom.
Él
la vio salir de la habitación y se recostó contra los almohadones. Mientras
hablaban
había oído llegar a Matt y a Mary, y estaba esperando que subieran de un
momento
a otro a decir hola. Pero seguramente estarían contándole a su madre todas
las
peripecias del viaje y tardarían en subir. Quizá fuera el mejor momento para ir
a
ver
a _______, se dijo, e intentar arreglar las cosas con ella antes de que fuera
demasiado
tarde. Estaba inmerso en esos pensamientos cuando escuchó cerrarse las
puertas
de un coche, y cómo arrancaba y se alejaba. ¿Quién se iba?, se preguntó
frunciendo
el entrecejo. Matt y Mary acababan de llegar...
En
ese mismo momento entró su madre en el dormitorio. Estaba hecha una furia.
-Bien,
espero que estés contento -le dijo poniéndose a los pies de la cama con los
brazos
cruzados-. Ya has conseguido lo que querías. Acaba de marcharse.
Tom
se incorporó y la miró confuso.
-¿Quién
acaba de marcharse?
-______
-respondió Simone enojada-. Me ha dicho que has cancelado la boda, y
que
vas a casarte otra vez con Miriam. ¿No quedaste escarmentado la primera vez?
-¡Oh,
por amor de Dios! -exclamó Tom. Fue a bajarse de la cama, pero se puso
de
pie tan de prisa que la cabeza empezó a darle vueltas, y se tambaleó de tal
modo
que
tuvo que volver a sentarse-. ¡Yo no voy a casarme con Miriam! ¿De dónde diablos
se
ha sacado...?
-De
ti, supongo, vino a despedirse de ti, pero me dijo que no entró porque
estabas
muy «ocupado» con Miriam...
¡Había
visto el beso que Miriam le había dado! Aunque no había habido nada de
malo
en aquel beso, Tom podía imaginar muy bien que para quien lo viera, parecería
otra
cosa. Dejó escapar un gruñido de frustración, tapándose el rostro con las
manos.
-Dios
mío... soy experto en fastidiarlo todo -farfulló-. ¿Dónde ha ido? -dijo
mirando
a su madre.
-A
un motel. Mary la ha llevado en el coche, así que sabrá cuál es.
Sin
embargo, aquello no tranquilizó a Tom.
-_______
llamará a su padre -murmuró casi para sí, angustiado-. Y entonces él
llegará
allí antes que yo y se la volverá a llevar.
-Eres
un tonto, Tom -dijo su madre -. Hace cuatro años la dejaste marchar, y
te
casaste con la mujer equivocada, engañándote a ti y a ella. Y ahora has tirado
por la
borda
la segunda oportunidad que podrías haber tenido. ¿Por qué no le dijiste a
_______
lo que sentías por ella?
Tom
bajó la vista atormentado.
-Porque...
porque ella tenía una brillante carrera. En el fondo estoy seguro de que
solo
aceptó venir aquí porque estaba herida y necesitaba una cierta seguridad.
Además,
desde el principio se ha mostrado reacia a la idea de casarnos. Creo que tenía
miedo
de que, cuando le quitaran la escayola, sí pudiera volver a tocar, se
encontrara
atada
a mí.
-Yo
diría más bien que temía que la usaras como un sustituto de lo que sentías
por
Miriam -replicó Simone -. Me dijo que tú solo la deseabas, pero que a quien
querías
era
a Miriam. Está convencida de ello.
Tom
suspiró con pesadez y se dejó caer sobre el colchón, con una mano en la
frente.
-Iré
tras ella... en cuanto deje de darme vueltas la cabeza.
-Déjalo
-le dijo su madre-. No volverá. Ella te amaba. Estaba locamente
enamorada
de ti desde que era una adolescente y le destrozaste el corazón. Ahora has
vuelto
a hacerlo, y no creo que se arriesgue de nuevo.
Y,
dicho eso, Simone volvió a salir de la habitación sin mirar atrás.
Tom
apenas podía creerlo. Entonces... ______ lo amaba... Cerró los ojos y
trató
de imaginar cómo habrían sido sus vidas si cuatro años atrás se hubiera casado
con
ella en vez de con Miriam. «Ahora podríamos tener varios hijos», pensó,
«haríamos
el
amor cada noche, y todas las mañanas me despertaría con _______ entre mis
brazos».
El cuadro era tan hermoso, que sintió una punzada de dolor en el pecho al
pensar
que tal vez ya sería imposible.
_______
tomó una habitación en un motel del centro de Jacobsville, y cuando
hubo
sacado las cosas de la maleta, telefoneó a su padre a Dallas. Le informó de que
solo
faltaban nueve días para que le quitaran la escayola. Su padre le dijo que se
reuniría
con ella en el hospital y que después regresarían a Houston. Le dijo que,
mientras
estaba convaleciente en Dallas había puesto su apartamento en alquiler, pero
que
podrían buscar otro de forma temporal. Extrañamente, tal vez porque ya nada le
importaba
demasiado, _______ no se sintió mal ante la idea de volver con su
progenitor.
Ademas, ya no la intimidaba. Había decidido que, pasara lo que pasara, no
iba
a dejar que siguiera mandando en su vida.
Los
días pasaron lentamente. Mary fue a visitarla, pero _______ no quería oír las noticias
que tenía del rancho, y mucho menos de Tom. Sería demasiado doloroso.
Además,
Tom no se había molestado siquiera en llamarla en todo ese tiempo, a pesar
incluso
de que ya sabía, o al menos eso le había dicho Mary, que Miriam había mentido
acerca
de esa llamada de teléfono. Lo sabía, pero no pensaba disculparse, se dijo
_______.
Siempre había sido así. Demasiado orgulloso para pedir perdón. Aunque, ¿por
qué
iba a molestarse en hacerlo? Él la amaba, y Miriam había confesado, y
seguramente
le habría dicho que estaba muy arrepentida. Ella ya pertenecía al pasado.
Tom,
sin embargo, estaba intentando afrontar su propia estupidez. Estaba
convencido
de que _______ no querría escucharlo. Y no podía culparla por ello, le había
dicho
cosas muy duras y sin ningún fundamento. Pensó que sería mejor dejar que las
aguas
volvieran a su cauce antes de intentar acercarse a ella. Entretanto, Miriam le
había
contado a Jared que estaba embarazada, y Tom no se había equivocado en su
predicción.
El hombre, un plantador sencillo y campechano, se había enamorado de ella,
y
quería aquel hijo tanto como ella. De hecho, iba ya camino de Texas para
reencontrarse
con ella y llevársela consigo. Desde que Jared le dijera que la amaba y
que
quería que se casara con él, Miriam había estado como en una nube, y Tom
descubrió
lo agradable que podía ser una vez que había dejado a un lado la máscara.
Además,
una tarde ella le confió que, teniendo apenas quince años, la había acosado un
amigo
de sus padres, y que aquella experiencia la había hecho odiar a los hombres.
Solo
entonces, embarazada del hijo de un hombre al que sí amaba porque la había
tratado
como a una persona digna en vez de cómo a un par de bonitas piernas, sentía
que
podía enterrar el pasado.
Tom
iba dándole vueltas a todas aquellas cosas mientras bajaba las escaleras.
En
el rellano inferior, se encontró con Mary, que entraba en ese momento. Tom la
detuvo,
tratando de no parecer tan infeliz como se sentía.
-¿Cómo
está _______? -le preguntó, seguro de que había ido a verla.
-Está
muy sola -respondió su cuñada en un tono quedo-. El martes le quitan la
escayola.
-Lo
sé -murmuró Tom-. ¿No está su padre ya con ella?
-Llegará
el martes -contestó Mary. Quería decirle algo, pero se quedó dudando
un
instante-. Tom, ______ no quiere escucharme cuando intento hablarle de ti. Y no
tiene
buen aspecto.
Tom
se defendió irritado, como hacía siempre que se sentía culpable de algo:
-Se
fue porque quiso -le espetó a Mary.
-¿Y
cómo esperabas que se quedara, sabiendo que vas a volver a casarte con
Miriam?
-contestó Mary enfadada-. ¿Sabes qué? No te merecías a _______.
Era
la primera vez que Tom la veía sacar ese genio, pero antes de que pudiera
responder
a eso, ella se había ido hecha una furia a la cocina. Él se preguntó irritado
por
qué todos pensaban que se iba a casar con Miriam, pero entonces recordó que ni
ella
ni él les había dicho nada acerca del hombre del Caribe del que la modelo
estaba
enamorada.
En fin, se dijo Tom. Ya no faltaba nada para la llegada del plantador, así
que
cuando los vieran juntos a Miriam y a él, se darían cuenta de que estaban
equivocados.
En
todo caso, Mary y Matt habían estado ignorando a Miriam desde la marcha de
______,
y Simone la trataba con tanta frialdad que parecía que se fuese a congelar el
aire
entre ellas. Tom, consciente de que, sin saberlo, estaban siendo injustos,
trató
de
compensar a su ex mujer pasando más tiempo con ella y siendo amable, lo cuál
solo
añadió
más leña a las especulaciones de su familia.
El
prometido de Miriam y el padre de _______ llegarón a la ciudad el mismo día,
y
así, mientras que Jared era presentado a los Kaulitz, el señor Craig estaba con
su
hija
en la consulta del médico especialista. Tras quitarle la escarola, examinarla y
hacerle
una radiografía, el doctor les dijo que la mano se había curado casi a la
perfección,
pero por la expresión de su rostro, no parecía que aquello fuera suficiente.
-¿Casi?
-repitió el padre de _______ frunciendo el entrecejo.
-Su
hija volverá a tocar el piano, señor Craig -le dijo el doctor Wagner-, pero por
desgracia
no podrá hacerlo con la maestría con que solía hacerlo antes. Cuando un
tendón
se rompe, casi nunca vuelve a su estado original, precisamente porque, al unir
las
dos partes, se acorta. Lo siento.
Hasta
ese momento, _______ no se había dado cuenta de hasta qué punto
esperaba
que la operación hubiera salido bien, y de pronto, prorrumpió en lágrimas de
amargura.
Su
padre, al verla tan destrozada, se olvidó de su propia decepción y,
torpemente,
la abrazó y le dio unas palmaditas en la espalda, murmurando palabras de
ánimo.
-¿Qué
haremos ahora? -inquirió _______ cuando estuvieron sentados en la
cafetería
del hospital, después de dejar la consulta.
Su
padre suspiró.
-Bueno,
para empezar negociaré la publicación de un disco con los últimos temas
que
grabaste. Son pocos, pero podríamos venderlo a un precio más barato. Y también
procuraré
que vuelvan a editarse los primeros que hicimos. Tal vez podríamos preparar
uno
de esos álbumes con lo mejor de tu trayectoria -sugirió. Alzó la mirada hacia
ella-.
No
he sido muy buen padre, me temo, ¿verdad? Abandonándote después del
accidente...
Seguramente habrás pensado que no querría saber nada más de ti si no
podías
volver a tocar para mantenernos.
-La
verdad es que sí -confesó _______. Nunca había oído hablar a su padre con
esa
sinceridad.
-Éste
accidente trajo a mi memoria aquel en el que murió tu madre -le dijo el
señor
Craig. Nunca antes le había hablado de ello, y ______ tuvo la sensación de que
para
él era como quitarse de encima una pesada losa que hubiera llevado todo ese
tiempo-.
_______, yo iba al volante, y no pude reaccionar a tiempo. Por eso murió. La
policía
me hizo la prueba de alcoholemia, pero mis niveles no eran lo suficientemente
altos
como para que pudieran poner en el informe que iba conduciendo ebrio, pero sí
me
había tomado alguna copa de más en la fiesta a la que habíamos ido. Yo no solía
beber,
pero hicieron varios brindis, y no supe rehusar. No estaba ebrio, pero si no
hubiera
bebido, mis reflejos no se habrían visto afectados, y habría podido esquivar
aquel
coche. Ella murió en el acto, me dijeron que no había sufrido, pero yo he
vivido
atormentado
por la culpa desde entonces -se echó hacia atrás en el asiento,
frotándose
los ojos, cansado-. No podía admitir que había sido un error simplemente,
un
error humano, y me volqué en ti para redimirme. Me dije que iba a ser noble,
que
dedicaría
mi vida a sacar fuera tu talento, a lograr que tuvieras una carrera gloriosa
-se
calló un momento y se giró para mirar a su hija-. Pero tú no querías el éxito,
¿verdad,
______? Tú querías a Tom Kaulitz.
-Eso
ya da igual, papá, él quería a Miriam. De hecho -añadió bajando la vista-, se
han
reconciliado y van a volver a casarse.
-Lo
siento, hija - murmuró él estudiando su rostro de perfil-. Yo... Yo... Nuestro
accidente
me hizo pensar -repitió, como si no sintiera que se había excusado
suficientemente-,
me hizo recordar la muerte de tu madre, y cómo tuve que afrontar
la
vida sin ella, tener que criarte solo... Tú me necesitabas, pero yo no supe
darte mi
cariño,
obsesionado como estaba con convertirte en una pianista de éxito... Me
equivoqué...
me equivoqué...
De
pronto su voz se quebró y la joven se dio cuenta de que estaba llorando. Lo
abrazó
con ternura. Era solo un hombre, con sus miedos y sus defectos, como
cualquier
otro ser humano. «Es curioso como los hijos siempre pensamos que los
padres
tienen que hacerlo todo bien, que no pueden fallar», se dijo.
-Papá,
no debes culparte por la muerte de mamá. Todos cometemos errores sin
querer
alguna vez. Nadie es perfecto. Yo no te culpo.
El
hombre se apartó un poco de ella y le dirigió una débil sonrisa de
agradecimiento.
Después, se puso serio otra vez, y bajó la vista avergonzado, como si
hubiera
más.
-Llamé
a Tom para que cuidara de ti porque pensé que, de algún modo, tal vez
eso
te compensaría por el modo en que te aparté de su lado años atrás. Me dije que
quizá
así tendríais una nueva oportunidad.
-Gracias
-murmuró _______ emocionada-, pero lo único que Tom quiere es a su
Ex
esposa... y tal vez sea mejor que las cosas hayan salido así. Hace cuatro años
yo era
una
adolescente que no sabía nada de la vida y estaba loca por él, pero ahora...
-Lo
sigues estando -dijo su padre con una sonrisa triste-. Nunca trates de
engañarte
a ti misma, _______. ¿Sabes?, creo que los dos hemos estado lamentándonos
por
el pasado demasiado tiempo. Es hora de mirar al futuro y pensar qué nos gustaría
hacer.
¿Qué querrías hacer tú?
La
joven se quedó un poco aturdida. Nunca se lo había planteado. Su padre nunca
le
había dado libertad para decidir por sí misma.
-Bueno,
yo... No estoy segura, pero si estoy segura de lo que «no» quiero: No
quiero
quedarme aquí en Jacobsville -le dijo-. Hay demasiados fantasmas del pasado
como
para comenzar un futuro.
-Bien,
en ese caso creo que lo primero que haré será ir a Houston y buscar un
apartamento
para los dos -le dijo su padre-. Y después trataré de buscar un empleo
para
mí. Sí, ______ -le dijo cuando ella intentó protestar-. No puedo depender de ti
por
más
tiempo. He sido muy injusto contigo. Te mereces tener tu propia vida.
_______
tomó la mano de su padre entre las suyas, y la apretó afectuosamente
mientras
le sonreía.
-Y
no te preocupes por esa mano -le dijo el señor Craig-. Siempre puedes dar
clases
si todo lo demás falla. Puedo asegurarte que reporta una gran satisfacción ver
triunfar
a una persona a la que has preparado -le confió guiñándole un ojo.
______
sonrió. Nunca en su vida se había sentido tan cercana a su padre. En el
fondo,
lo cierto era que se sentía casi aliviada. Siempre había amado la música, pero
los
conciertos, el público y el andar constantemente de un lado a otro siempre la
había
agobiado
un poco.
Su
padre se marchó a Houston la mañana siguiente, y, ______, decidiendo que
tenía
que intentar animarse, se fue a desayunar a su cafetería favorita. Se sentó en
una
mesa junto a la ventana y se puso a leer la carta, pero, cuando sintió que alguien
se
acercaba
por detrás y se volvió pensando que era una de las camareras, se encontró
con
Tom Kaulitz.
HOLA!! BUENO ESTE ES EL PENULTIMO CAPIITULO ... 3 O MAS Y AGREGO EL FINAL ... HASTA PRONTO :))
Omg :/
ResponderEliminarPorque lo dejas en la mejor parte :'(
Sube pronto
Tom es un cabezota!
ResponderEliminarSiguelaa Virgii
:O Pobre (Tn) menos mal que su papa reacciono y le pidió perdón, me encanto virgi y quede intrigada eh.. espero el próximo cap..
ResponderEliminarSubeee
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